Fueron muchos los hombres y mujeres que construyeron la educación en el Perú, especialmente en las provincias del interior del país. Un estudio del proceso educativo local y nacional contribuye a incrementar el conocimiento sobre la población y sus instituciones a través de los diferentes periodos históricos. En ese devenir, resalta el esfuerzo de personas que hicieron posible el desarrollo educativo no solo mediante tareas rutinarias, sino con acciones innovadoras a favor de los estudiantes; propuestas que surgieron desde lo más profundo del pensamiento de notables profesionales y de su propia práctica en el aula y la escuela. Se trata de hechos y aspectos que, lamentablemente, rara vez son reconocidos por el propio Estado. Desde esta perspectiva, la memoria histórica de la población de Canchis vuelve su mirada hacia maestros que trascendieron por su gran vocación de servicio, un ejemplo que no solo debe ser emulado, sino también estudiado y valorado por los educadores contemporáneos.
![]() |
| Maestras de la Escuela 792 en la Plaza de Armas de Sicuani (1970) |
Haydeé Abarca de Casanova, maestra canchina nacida en Sicuani, asumió grandes retos y alcanzó valiosos logros con sus estudiantes a lo largo de su trayectoria profesional. Esto ocurrió especialmente en el centro educativo de nivel primaria para mujeres denominado en aquel entonces "Escuela de Mujeres 792" (hoy Institución Educativa 57001, ubicada en la plazoleta Jorge Chávez de Sicuani). Preocupada por las necesidades de las niñas en la década de 1970, impulsó de manera prioritaria la integración de las familias en el proceso educativo, la lectura en la biblioteca escolar, la promoción del teatro para fortalecer la expresión oral, la organización de municipios escolares para encauzar la participación estudiantil, la realización de concursos literarios para formar escritoras, la creación de clubes de madres, el cuidado de la higiene escolar y la práctica constante de valores. Muchos de estos aspectos no estaban contemplados en las normas educativas de la época; sin embargo, surgían de la iniciativa pedagógica de la propia directora. En esa dinámica, la visión de la maestra Haydeé jugó un rol fundamental, ganándose el respeto y aprecio de su equipo docente, de los padres de familia y de la sociedad sicuanense. Además, mediante sus gestiones, logró ampliar la infraestructura del local escolar, el comedor estudiantil, la biblioteca, el laboratorio de ciencias y el área deportiva.
Un talento destacado de la maestra Haydeé Abarca, más allá de la docencia, fue su pasión por la escritura. Promovió y lideró toda una etapa cultural en la Escuela 792 y en la sociedad de Sicuani, logrando publicar diversas revistas educacionales con la participación de reconocidos escritores e intelectuales de la provincia, tales como Reidelina Guerra Blossiers, Blas Valerio Aguilar Guerra, Raúl Cueva Alarcón, Belén Valencia de Mendoza, Santiago Porcel Esquivel, Apolinar Porcel Esquivel, Maura Charca de Villafuerte y Guillermo Cáceres Villa, entre otros.
En los concursos de conocimientos interescuelas de la provincia, en los que participaban planteles de la ciudad de Sicuani y de diversas capitales distritales, las niñas de la Escuela 792 ocupaban casi siempre los primeros lugares en la resolución de preguntas de Matemática y Lenguaje, logros sumamente valorados por la comunidad. Asimismo, cabe destacar que, durante toda su gestión como directora, Haydeé Abarca logró organizar y sostener de forma continua el Club de Periodismo Escolar entre sus estudiantes.
Es mucho lo que se debe resaltar de la trayectoria de Haydeé
Abarca. Hoy, antes de que su obra se diluya en el tiempo, queremos expresar un
sincero reconocimiento y agradecimiento a nuestra directora, allí donde se
encuentre, por la maravillosa labor realizada en favor de la educación en
Canchis y Sicuani. Fue una maestra que fue más allá de la enseñanza académica:
al escuchar las emociones de sus estudiantes, promovió de manera innovadora una
auténtica formación integral, haciendo que cada niña se sintiera valorada y
capaz de descubrir sus propios talentos. Su firme vocación no solo sembró
valores esenciales para la vida, sino que dejó una huella imborrable en el
corazón de sus alumnas y en el desarrollo social de la provincia.

No hay comentarios:
Publicar un comentario