martes, 15 de septiembre de 2026

Haydeé Abarca de Casanova: Directora de la Escuela de Mujeres N° 792 de Sicuani


Fueron muchos los hombres y mujeres que construyeron la educación en el Perú, especialmente en las provincias del interior del país. Un estudio del proceso educativo local y nacional contribuye a incrementar el conocimiento sobre la población y sus instituciones a través de los diferentes periodos históricos. En ese devenir, resalta el esfuerzo de personas que hicieron posible el desarrollo educativo no solo mediante tareas rutinarias, sino con acciones innovadoras a favor de los estudiantes; propuestas que surgieron desde lo más profundo del pensamiento de notables profesionales y de su propia práctica en el aula y la escuela. Se trata de hechos y aspectos que, lamentablemente, rara vez son reconocidos por el propio Estado. Desde esta perspectiva, la memoria histórica de la población de Canchis vuelve su mirada hacia maestros que trascendieron por su gran vocación de servicio, un ejemplo que no solo debe ser emulado, sino también estudiado y valorado por los educadores contemporáneos.

Maestras de la Escuela 792 en la Plaza de Armas de Sicuani (1970)

Haydeé Abarca de Casanova, maestra canchina nacida en Sicuani, asumió grandes retos y alcanzó valiosos logros con sus estudiantes a lo largo de su trayectoria profesional. Esto ocurrió especialmente en el centro educativo de nivel primaria para mujeres denominado en aquel entonces "Escuela de Mujeres 792" (hoy Institución Educativa 57001, ubicada en la plazoleta Jorge Chávez de Sicuani). Preocupada por las necesidades de las niñas en la década de 1970, impulsó de manera prioritaria la integración de las familias en el proceso educativo, la lectura en la biblioteca escolar, la promoción del teatro para fortalecer la expresión oral, la organización de municipios escolares para encauzar la participación estudiantil, la realización de concursos literarios para formar escritoras, la creación de clubes de madres, el cuidado de la higiene escolar y la práctica constante de valores. Muchos de estos aspectos no estaban contemplados en las normas educativas de la época; sin embargo, surgían de la iniciativa pedagógica de la propia directora. En esa dinámica, la visión de la maestra Haydeé jugó un rol fundamental, ganándose el respeto y aprecio de su equipo docente, de los padres de familia y de la sociedad sicuanense. Además, mediante sus gestiones, logró ampliar la infraestructura del local escolar, el comedor estudiantil, la biblioteca, el laboratorio de ciencias y el área deportiva.

Un talento destacado de la maestra Haydeé Abarca, más allá de la docencia, fue su pasión por la escritura. Promovió y lideró toda una etapa cultural en la Escuela 792 y en la sociedad de Sicuani, logrando publicar diversas revistas educacionales con la participación de reconocidos escritores e intelectuales de la provincia, tales como Reidelina Guerra Blossiers, Blas Valerio Aguilar Guerra, Raúl Cueva Alarcón, Belén Valencia de Mendoza, Santiago Porcel Esquivel, Apolinar Porcel Esquivel, Maura Charca de Villafuerte y Guillermo Cáceres Villa, entre otros.

En los concursos de conocimientos interescuelas de la provincia, en los que participaban planteles de la ciudad de Sicuani y de diversas capitales distritales, las niñas de la Escuela 792 ocupaban casi siempre los primeros lugares en la resolución de preguntas de Matemática y Lenguaje, logros sumamente valorados por la comunidad. Asimismo, cabe destacar que, durante toda su gestión como directora, Haydeé Abarca logró organizar y sostener de forma continua el Club de Periodismo Escolar entre sus estudiantes.

Es mucho lo que se debe resaltar de la trayectoria de Haydeé Abarca. Hoy, antes de que su obra se diluya en el tiempo, queremos expresar un sincero reconocimiento y agradecimiento a nuestra directora, allí donde se encuentre, por la maravillosa labor realizada en favor de la educación en Canchis y Sicuani. Fue una maestra que fue más allá de la enseñanza académica: al escuchar las emociones de sus estudiantes, promovió de manera innovadora una auténtica formación integral, haciendo que cada niña se sintiera valorada y capaz de descubrir sus propios talentos. Su firme vocación no solo sembró valores esenciales para la vida, sino que dejó una huella imborrable en el corazón de sus alumnas y en el desarrollo social de la provincia.

Sin IA - Texto original.
Escrito por Guido Amilcar Ancori Cervantes.
No a la pirateria, respete los derechos de autor.

domingo, 12 de abril de 2026

Acuarelas Michell & Cia


El año de 1980, llego mis manos, casi por casualidad un calendario de Michell & Cia, donde se podía observar acuarelas de los primeros concursos de pintura que entiendo tenía como centro de operaciones la ciudad de Arequipa. Desde aquel entonces motivado fundamentalmente por mi gusto por el arte, año a año vine guardando estos calendarios como colección privilegiada; las publicaciones de las acuarelas de la Michell & Cia, llegaban a mi ciudad natal Sicuani, vía Arequipa a través de las empresas distribuidoras de Lana de Alpaca de Sicuani Canchis.

Sobre Michell & Cia, he aquí una breve reseña histórica. Se dice que, en el año 1980, durante un viaje familiar de los socios de la empresa Michell, al pueblo de Cabanaconde, en la provincia de Caylloma, Arequipa, nació la idea de un proyecto social único; una iniciativa con el objetivo de apoyar y fomentar el desarrollo de artistas peruanos. Desde aquella fecha histórica y en las siguientes dos décadas los artistas peruanos han sido parte de una tradición historia pictórica de los concursos nacionales de Pintura Michell & Cía., un proyecto creado gracias a la iniciativa y el esfuerzo de los señores Pilar Olivares Rivero y Michael Michell Stafford.

Las primeras versiones del afamado concurso, además de ser solo un medio de apoyo económico para el artista peruano, el concurso ha ayudado significativamente al desarrollo del manejo de la acuarela en nuestro país. La acuarela por su espontaneidad requiere mayor dominio de los colores para poder lograr resultados altamente estéticos.

El concurso nació de una iniciativa regional (Arequipa) enfocada completamente en la acuarela. Pronto evolucionó y se convirtió rápidamente en uno de los concursos de pintura más importantes del Perú. En el camino, se incorporó el óleo como categoría, pero siempre con el espíritu de apoyar el desarrollo del artista. En un propósito de continuidad al parecer hoy se ha incorporado al afamado concurso el arte textil peruano que viene dando importantes avances en ese rubro.

Hoy en esta página de mi blog, comparto acuarelas ganadoras de los concursos más relevantes.



Siete toldos (Mauro Castillo)

Ranchito (Alejandro Nina)

No todos es claridad (Evaristo Callo)

-Sin identificar-

Escribe: Guido Amilcar Ancori Cervantes

Guido Ancori Cervantes


 

jueves, 12 de marzo de 2026

SICUANI, AREQUIPA CHICO

Desde una perspectiva sociológica e historiográfica, la relación entre Mariano Melgar y Mateo Pumacahua no es solo el encuentro de dos figuras heroicas, sino la convergencia de dos mundos: la intelectualidad criolla ilustrada y el poder del linaje noble indígena. Ambos sellaron con su sangre el destino de la Rebelión del Cusco de 1814, dejando una huella indeleble que transformaría la identidad de ciudades como Sicuani.

La Batalla de Umachiri (Puno) del 11 de marzo de 1815, no fue solo un enfrentamiento militar; fue el colapso de un sueño de autonomía peruana liderado por los hermanos Angulo y el Brigadier Pumacahua.

Mariano Melgar a sus 24 años, ya era un referente intelectual. Formado en el Convictorio de San Carlos de Lima, cambió las leyes y la retórica por el campo de batalla, desempeñándose como auditor de guerra. Su figura representa el tránsito del romanticismo literario (sus inmortales yaravíes a "Silvia") al romanticismo político.

Tras la derrota en las riberas del río Lalli, Melgar fue fusilado el 12 de marzo de 1815 en el mismo campo de batalla. Su muerte simbolizó el sacrificio de la juventud ilustrada arequipeña.

Mateo Pumacahua a sus 77 años, otrora aliado de la Corona Española, decidió apostar por la libertad de su tierra. Su captura en Maranganí (cerca de Sicuani) tras la derrota en Umachiri, marcó el fin de la rebelión.

El 17 de marzo de 1815, fue ahorcado y decapitado en Sicuani. El realismo español buscó escarmentar con el terror social; su cabeza fue exhibida en el Cusco y sus brazos en Sicuani y Arequipa, intentando desmoralizar a una población que ya empezaba a sentirse nación.

En Sicuani, calificada por los propios residentes como "Arequipa Chico" se generó el culto al Patriotismo a partir de 1850, experimentó una transformación sociológica fascinante. La llegada del ferrocarril que conectaba el Puerto de Mollendo con las provincias altas atrajo una oleada migratoria de arequipeños y europeos.

Este movimiento migratorio no solo trajo comercio, sino una vanguardia intelectual que reivindicó las figuras de Melgar y Pumacahua. Sicuani se convirtió en el epicentro de un sentimiento patriótico que unía la herencia cusqueña con el espíritu rebelde de Arequipa.

Se consolido su identidad Local por la gran cantidad de residentes mistianos, llamándosele a la entonces villa como "Sicuani Arequipa Chico", y como consecuencua, en su memoria histórica quedo grabada el fervor rebelde e independentista que derivó en la creación de un monumento en su plaza principal y el nombramiento de calles antiguas en honor a los líderes de 1814. La efigie de Pumacahua en la plaza principal es, hasta hoy, un recordatorio de que Sicuani fue el último escenario de su lucha.


Atributo

Mariano Melgar

Mateo Pumacahua

Origen

Arequipa (Criollo)

Chinchero (Noble Inca)

Rol en la Rebelión

Auditor de Guerra e Intelectual

Líder Militar y Brigadier

Edad al morir

24 años

77 años

Legado principal

Precursor del Romanticismo y Yaravíes

Símbolo de la unidad andina contra España

Lugar de muerte

Campo de batalla de Umachiri

Sicuani (Canchis)

Los hechos y personajes de la rebelión del Cusco en Sicuani, representa la primera gran alianza interétnica y transregional (Arequipa-Cusco) por la independencia. Mientras Melgar aportaba la base ideológica y la sensibilidad cultural, Pumacahua otorgaba la legitimidad ancestral y la fuerza social de las masas indígenas. Sicuani, al abrazar a ambos en su historia y su urbanismo, se erige como un altar de la libertad peruana.

Resulta fascinante que fuera precisamente el ferrocarril el que permitiera el renacimiento del culto a Pumacahua y Melgar en Sicuani. Los migrantes que llegaban por la vía férrea traían consigo las ideas de la Ilustración y el Romanticismo.

Al establecerse en Sicuani, estos ciudadanos —orgullosos de que su nueva tierra hubiera sido el escenario final de la rebelión de 1814— decidieron perennizar la memoria de los mártires bautizando calles y plazas, integrando la modernidad tecnológica del tren con el honor histórico de la independencia.

Escribe: Guido Amilcar Ancori Cervantes.


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